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Lijado


En los sectores dedicados a la restauración / reparación de automóviles y vehículos industriales, el proceso de lijado ocupa aproximadamente el 65% del tiempo invertido durante todo el proceso de la preparación y aplicación de la pintura, por ello resulta necesario conocer en todo momento el tipo de lija, lijadora y el proceso adecuado a realizar con objeto de optimizar y obtener trabajos de calidad sobre la superficies trabajadas.

La operación de lijado es utilizado en el campo de la pintura con objeto de realizar alguna de las siguientes funciones:

El material fundamental utilizado en el proceso del lijado es la lija, la operación se puede realizar de manera manual con la ayuda de cuñas o de una manera automática mediante el uso de máquinas lijadoras.

Lijado manual

El lijado manual es el proceso de lijado más antiguo conocido y usado, debido a las múltiples ventajas que presentan las lijadoras únicamente se realiza el lijado manual cuando las máquinas lijadoras no se pueden utilizar, como por ejemplo el lijado de piezas pequeñas, superficies de difícil acceso, etc…

La herramienta que se utiliza para el lijado manual son las cuñas, sobre las cuñas se colocan y se adhieren las lijas que efectuaran el lijado sobre la superficie. Las cuñas pueden ser de diferentes geometrías y tamaños, así como pueden estar fabricadas de distintos materiales (madera, goma…)

En el caso de lijar superficies pequeñas generalmente se utiliza la lija directamente sin ayuda de cuñas, mención especial a las lijas flexibles utilizadas en áreas redondeadas y /o con cantos.

Previo a la operación de lijado siempre es necesario limpiar y/o desengrasar la superficie sobre la cual se procederá a trabajar, con objeto de evitar que los posibles contaminantes externos se incrusten en la superficie y produzcan defectos y fallos de adherencia en las futuras capas de pintura.

La operación de lijado manual consiste en ir frotando la superficie hasta conseguir la planitud, rugosidad o eliminación de partículas deseada. Durante el proceso manual es preciso que el lijado se produzca siempre en una sola dirección y sin presionar sobre la superficie, con objeto de evitar marcas y alargar la vida de la lija.

El lijado manual puede llevarse a cabo mediante 2 técnicas:

pintura flecha Lijado Manual al Agua.

El lijado manual al agua se realiza sumergiendo la lija en un cubo de agua, se saca del cubo y se procede a lijar, antes de que se emboce la lija se vuelve a sumergir la cuña con la lija en el agua para que se desprenda los restos del lijado.

La principal ventaja del lijado al agua es el hecho de que produce poco polvo, alarga la vida de la lija al evitar el emboce y permite obtener una superficie más fina comparándola con el lijado en seco.

El principal inconveniente de la lija al agua, reside en la necesidad de retirar los restos de agua y humedades que contiene la superficie, con objeto de que no afecten a las siguientes etapas de la aplicación de pinturas.

pintura flecha Lijado Manual en Seco.

El lijado manual en seco se realiza directamente sobre la superficie, este tipo de lijado provoca un exceso de polvo resultante de la acción abrasiva del grano sobre la superficie, dicho polvo se transporta por el aire depositándose en áreas colindantes donde se está trabajando, por ello es necesario aislar la zona de trabajo con objeto de evitar que parte del polvo se deposite en piezas recién pintadas, evitando reprocesos costosos.

Por otro lado es necesario el uso de equipos de protección como gafas y máscaras de respiración, con objeto de evitar la entrada del polvo a nuestro organismo.

Lijado con máquina

El lijado automático se realiza mediante las máquinas lijadoras, este tipo de herramienta permite efectuar los mismos movimientos y el mismo efecto de lijado que si se realizase manualmente de una manera eficiente y eficaz, reduciendo enormemente el esfuerzo y los tiempos de los trabajos comparado con el lijado manual.

El principal inconveniente de las lijadoras es que no llegan bien en zonas de difícil acceso o cantos, donde es necesario realizar el lijado manual.

Las lijadoras disponen de agujeros específicamente diseñados para la absorción de todo el polvo que se genera durante su uso, polvo del propio proceso de lijado así como de los minerales abrasivos, recolectando y depositando en zonas específicas para su posterior retirada, consiguiendo mejorar el ambiente, alargar la vida de las lijas y mejorar la calidad del trabajo.

Finalmente e independientemente del sistema de lijado elegido, es importante recalcar que siempre antes de comenzar los trabajos de lijado hay que:

lijado

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