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Salas de chorreo y granallado


El proceso de chorreado consiste en la proyección de un abrasivo sobre una superficie limpiándola de restos de óxidos, pinturas y otros, durante el mismo proceso de crea un nivel de rugosidad idóneo para el anclaje de las futuras capas de pintura, debido a la alta eficiencia y eficacia el chorreado es uno de los procesos de preparación de superficies habitualmente utilizados en el ámbito de la industria. El chorreado puede realizarse en campo abierto, pero siempre y cuando sea posible es aconsejable e incluso necesario realizar dicho proceso en salas o cabinas habilitadas para tal efecto.

Las salas o cabinas de chorreado y granallado son recintos cerrados diseñados y fabricados para el chorreado o granallado de superficies, dichas salas están fabricadas con materiales antidesgaste que puedan soportar los ambiente altamente abrasivos que se producen durante dicho proceso, por otro lado estas cabinas o salas disponen de sistemas de recuperación del abrasivo así como sistemas de filtrado y recogida de residuos.

El uso de salas o cabinas de granallado presentan entre otras las siguientes ventajas;

Cuando los productos a granallar o chorrear tienen un tamaño mediano o grande tales como embarcaciones, torres eólicas, grandes estructuras metálicas... generalmente las salas o cabinas de granallado están compuestas de los siguientes elementos:

  • Cabina o caja

  • Recogedor de abrasivos

  • Elevador de cangilones

  • Filtros de separación del abrasivo

  • Silo

  • Arenadora

  • Sistema de flujo de aire

  • Colectores de polvo (Filtro)

  • Mando de control

La cabina o caja representa a la estructura metálica cuya función es alojar las superficies y productos que se procederán a granallar o chorrear, el interior de la cabina está revestida de material antidesgaste con objeto de soportar los ambientes altamente abrasivos que se producen, por otro lado el interior de la cabina se ubican las luminarias necesarias para conseguir el nivel de visibilidad requerido, por otro lado dentro de la caja o cabina se alojan las bocas de ventilación y aspiración que produce el flujo y las renovaciones de aire.

Una vez que el abrasivo impacta sobre la superficie dentro de la cabina se produce una mezcla de materiales compuesto por el abrasivo original así como partes fraccionadas del propio abrasivo y restos de la superficie granallada como óxido, pinturas, metales...

Parte de dicha mezcla de materiales cae hacia abajo de la cabina donde el recoger o transportador de abrasivos lo arrastra, lo recoge y lo transporta hacia el elevador de cangilones. Para la colocación de los recogederos o transportadores de abrasivos es posible que sea necesario la realización de un foso donde se ubiquen dichos elementos, también existen la configuración sin necesidad de foso, por último todo este mecanismo de arrastre se tapa mediante rejillas agujereadas que permitan el paso de los abrasivos hacia los recogedores a la misma vez que permita el paso humano o de los materiales a chorrear.

El elevador de cangilones recoge todos los abrasivos y demás restos elevándolos a una altura superior al conjunto de filtros, silo y arenadora. Los filtros tienen por objeto eliminar cualquier tipo de material ajeno al abrasivo original, para ello se utilizan filtros rotatorios o vibrantes tipo tamiz, filtros por decantación para la eliminación de materiales y polvos ligeros, así como filtros magnéticos para la eliminación de materiales ferríticos.

Una vez filtrado todo el material, el abrasivo seleccionado y filtrado pasa a una tolva o silo la cual alimentará en función de las necesidades a la arenadora. La arenadora o chorreadora es la máquina que está conectada a las mangueras de proyección y aportan la suficiente velocidad al abrasivo para conseguir el grado de limpieza y rugosidad deseado. Una vez proyectado el abrasivo, este vuelve de nuevo a los recogedores cerrando el circuito de recuperación.

Como hemos comentado anteriormente durante el impacto del abrasivo se produce una mezcla de componentes, dicha mezcla generalmente se presenta en esta de polvo suspendido en el aire, con objeto de disponer de un ambiente renovado y limpio dentro de la sala se incorporan sistemas de ventilación y extracción a lo largo de toda la cabina, el flujo de aire generado recoge todas las partículas en suspensión y las direcciona hacia un filtro seco o húmedo, el cual absorbe todo el polvo, lo filtra y lo deposita en los contenedores adecuados para su posterior retirada y tratamiento.

Por último estas salas disponen de un cuadro o mando de control donde podemos manejar todo el funcionamiento de los elementos que los componen, permitiendo poner en funcionamiento o pararlo según nuestras necesidades a la vez que nos permite monitorizar el correcto funcionamiento de la cabina.

cabinas de granallado

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